Arrieros somos y en el camino nos vemos

Arrieros somos y en el camino nos vemos
Agosto 23, 2016 Worbunna

Arrieros somos y en el camino nos vemos

Seguramente, cuando alguien te habla de café colombiano, te resulta bastante familiar la imagen de un hombre con sombrero, alpargatas y pantalón blanco; carriel, sombrero y un poncho colgando en uno de los hombros, ¿no? Pues bien, estos personajes son conocidos como arrieros y se han convertido en todo un referente de la identidad del país. Hoy en Worbunna queremos contarte un poco más de su importante labor en la historia del café.

Los arrieros han sido los encargados de dirigir el camino de las mulas que sacan el café de las fincas para poder ser comercializado. Así, cuando ni de carreteras se sabía mucho en Colombia, estos hombres, acompañados de sus mulas, transitaban las sendas durante largas jornadas hasta llevar los sacos de café a su destino.

El término arriero proviene de la expresión arrear, usada para nombrar la acción de dirigir el transitar de los animales de carga por un camino. Así, los arrieros son expertos en caminos, en andares, en paisajes y tienen una brújula interior, la de la vocación y la experiencia, que jamás les falla.

Si bien la figura del arriero representa a la caficultura colombiana, este término es también usado para quienes transportan otro tipo de productos en Colombia y en otros países. Se presume que en que Colombia son de origen antioqueño (al menos con la indumentaria que se les conoce) y luego se expandieron hacia la región del eje cafetero.

La labor de los arrieros en la cadena de valor del café en Colombia ha sido muy importante. Son los encargados de la paciencia y el cuidado necesario para que cada grano trabajado cuidadosamente tenga un feliz destino en su tostión y pueda llegar a una buena taza.

Hoy en día, su labor es cada vez menos necesaria en tanto se cuentan con diferentes medios de transporte y vías de comunicación. Sin embargo, dependiendo de las zonas, todavía el transporte en mula se hace necesario, aunque ya no durante tantas horas y sin las típicas alpargatas.

Estos hombres han hecho paso a paso, silbido a silbido, arreo por arreo, que en este país el café haya podido circular. Aunque hoy lucen muy distintos a sus trajes tradicionales, su trabajo es igual de importante y admirable.

Desde Worbunna les decimos: ¡gracias! por ponerle a cada transitar un corazón cafetero y si “arrieros somos, en el caminos nos vemos”.

Nuestra próxima fecha de tostión será el 10 de mayo

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